El plástico: una elección razonada en nuestro mundo moderno
« El mejor envase es el que no existe. » Esta es la visión de Bruno Hannecart, director de HANOVA, y la forma en que toma cada decisión en nuestra empresa. Reducir residuos, limitar el uso de material y recurrir a materiales reciclados y reciclables… para él, es una evidencia que guía todas nuestras acciones.
Menos material utilizado significa menor impacto ambiental… cada gesto cuenta.
Sin embargo, en nuestra vida diaria y hábitos de consumo actuales, prescindir totalmente de los envases sigue siendo a menudo poco realista. En el sector alimentario, por ejemplo, los envases desempeñan un papel esencial: protegen los productos, garantizan la higiene y la frescura, y permiten transportar los alimentos largas distancias sin pérdida de calidad.
Aquí es donde el plástico puede convertirse en un aliado razonado. (Ver campaña publicitaria de Polyvia.) Cuando se diseña de manera inteligente, reciclado y reutilizable, ayuda a reducir el desperdicio, aligerar el peso de los envases e incluso disminuir la huella de carbono.
En HANOVA, buscamos ofrecer soluciones que combinen practicidad, seguridad alimentaria y respeto por el medio ambiente.
El plástico no es una mala elección por defecto: puede ser una elección reflexiva, integrada en un enfoque global de reducción de residuos e innovación sostenible. El objetivo no es eliminar los envases a toda costa, sino optimizarlos para que tengan el menor impacto posible, mientras cumplen con las necesidades de la vida moderna.
💬 ¿Qué opinas sobre el papel del plástico en nuestros envases alimentarios? ¡Comparte tus ideas en los comentarios!



