Se culpa al embalaje… mientras se desperdicia 1/3 de los alimentos
Desde hace más de 30 años, la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) estructura el sector del embalaje. Sin embargo, el reciclaje sigue estancado en torno al 69%, y algunas cadenas aún tienen dificultades para organizarse.
El marco normativo existe (ley AGEC, PPWR), al igual que los objetivos. Pero en la práctica, los retos siguen siendo numerosos: recolección insuficiente, limitaciones técnicas, equilibrios económicos frágiles…
Mientras tanto… un escándalo global evitable
El diagnóstico es claro: según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un tercio de la producción agrícola mundial se pierde por falta de infraestructuras y de embalajes adecuados.
Al mismo tiempo, la ONU estima que 1.260 millones de personas podrían ser alimentadas reduciendo estas pérdidas.
El embalaje no es el problema. ¡Es parte de la solución!
Proteger, conservar, transportar y prolongar la vida útil: bien diseñado, combate directamente el desperdicio alimentario.
En Hanova, hemos desarrollado una gama de embalajes alimentarios que permite reutilizar las bolsas varias veces, gracias a su precorte y su cierre reposicionable.
Así, los alimentos se conservan durante más tiempo, en buenas condiciones y se evita el desperdicio alimentario.
¿Y si cambiamos por fin la mirada? Me encantaría conocer tu opinión: ¿el embalaje sigue siendo percibido demasiado a menudo como un problema en lugar de una solución?



